Ramón ANDRÉS

Semper dolens. Historia del suicidio en Occidente

Acantilado, 2015

La prensa ha dicho...

«Andrés se remonta a la noche de los tiempos en su prolija y variadísima investigación histórica sobre el suicidio, porque el sufrimiento ante la expectativa indeclinable de la muerte es inseparable del surgimiento de la conciencia, ese procesador de nuestro cerebro capaz de prever y, por tanto, representar nuestro fin y, de esta manera, interrogarnos sobre él». Francisco Calvo Serraller, El País

«Ramón Andrés, cosa insólita en nuestros lares, es un autor de ensayos amenísimos y eruditos». Carles Barba, La Vanguardia

«Este libro valiente y alumbrador no habla de la devastación, sino de los hombres y las mujeres. De extrañezas. De intemperies. De vacíos. De muertes que sólo tienen sentido por la pura vida». Antonio Lucas, El Mundo

«Solo una aproximación al tema sin la ceguera del prejuicio podía hacer justicia a uno de los aspectos centrales de nuestra cultura. Un libro extraordinario». Patricio Pron, Letras Libres

«Semper dolens, un recorrido pormenorizado por cómo se ha entendido, juzgado y ejercido la ‘muerte voluntaria’ en nuestra cultura—digámoslo ya sin cortapisas—, es de una erudición aplastante». Rafael Nuñez Florencio, El Cultural

«Andrés explora con el mismo rigor obras literarias de contenido suicida como estadísticas o documentos históricos para presentar el tema de forma amplia».
Toni Montesinos, La Razón

Sinopsis

El suicidio, concebido durante muchos siglos, en la estela del pensamiento clásico, como un ejercicio de libertad, e incluso como una liberación, queda reducido, a la luz de la psiquiatría de las últimas décadas, a la mera patología mental. Sin embargo, tal reducción supone la simplificación de uno de los aspectos más decisivos de la experiencia humana: el dolor. Este extraordinario ensayo da cuenta, con delicadeza y hondura, de nuestra condición como seres humanos; de las distintas formas de nuestra fragilidad. El suicidio, concebido durante muchos siglos, en la estela del pensamiento clásico, como un ejercicio de libertad, e incluso como una liberación, queda reducido, a la luz de la psiquiatría de las últimas décadas, a la mera patología mental. Sin embargo, tal reducción supone la simplificación de uno de los aspectos más decisivos de la experiencia humana: el dolor. Este extraordinario ensayo da cuenta, con delicadeza y hondura, de nuestra condición como seres humanos; de las distintas formas de nuestra fragilidad.