Olivia GALLO

Las chicas no lloran

Girls Don’t Cry | Tenemos las máquinas, 2019

La prensa ha dicho...

"Nace una nueva narradora; mediante historias mínimas, Olivia Gallo brinda una galería de retratos de adolescentes que empiezan a ser jóvenes hoy. Relatos en primera persona, habitados por presencias frágiles o desorientadas en un mundo sin demasiadas referencias, donde en primera instancia se siente temor y luego, tal vez como un acto reflejo, cierto aflojamiento de la tensión que la propia escritura refleja." Daniel Gigena, Página 12

“Es una maratón llena de postas tan resbaladizas como peligrosas: infancia, adolescencia y juventud. Olivia construye imágenes poéticas que hipnotizan por lo que callan.  Imágenes que pueden tocarse y olerse.”  Victoria Pérez Zabala, La Nación

Sinopsis

Después de un asado familiar, a la hora viscosa de la siesta, una chica y su novio se escapan para ir a un telo. Después del sexo se miran en el techo espejado sobre la cama y se ven como un matrimonio anciano. De a ratos, usan un desgano prehistórico, el mismo con el que pasan las fotos de un álbum en Facebook. Él le cuenta cómo su padre lo abofeteó: primero así, después así y de nuevo así, la mímica de un golpe humillante que se describe igual que la mímica del sexo, esa coreografía antigua y vital que la narradora, a pesar de su juventud, parece conocer de antes, de otra vida, de otro tiempo, y que jamás la obnubila.

En la línea valiente y melancólica de Milena Busquets o el desprejuicio sensual de Miranda July, estos cuentos diseccionan la crudeza y el espanto del amor y la violencia de sus contradicciones: esos pasadizos oscuros como los de un tren fantasma por los que deambulan madres, padres, hijos. Personajes que para crecer se abrazan a la deriva y al desencanto.

Como una joven sabia, insobornable y piadosa, aguda y delicada, Olivia Gallo cuenta con distancia lo que pasó ayer. Aleja el pasado, lo retuerce, lo estira, lo saborea como a un caramelo ácido, se deja conmover o irritar, pero no tanto como para llorar. Nunca para tanto.

*En colaboración con Tenemos las máquinas