Privado: Vicente VALERO

Experiencia y pobreza. Walter Benjamin en Ibiza

Península, 2001 - Periférica, 2017

La prensa ha dicho...

«Vicente Valero ha sabido escribir un libro tan perspicaz como estimulante, donde Benjamin se recrea como una conciencia excepcionalmente desheredada, marcada por los afectos contrarios y el sufrimiento enfermo. Con su estilo (que recuerda el propio estilo del tiempo insular) certero, diáfano y elegante, donde las profundidades se atisban, Valero ha escrito no un episodio menor de Benjamin, sino toda una cosmogonía del universo benjaminiano.» Diego Doncel, El Cultural

“Estudiando sus cartas y los testimonios de quienes estuvieron con él, Vicente Valero esboza con delicadeza y comprensión admirables un retrato de abrumadora melancolía. No necesita exhibirse en primera persona para estar presente en lo que escribe. Escribe empapado del conocimiento de Ibiza y de la biografía y obra de Benjamin. […] El autor ha hecho suya la novela del autor sin la menor necesidad de inventar nada.” Antonio Muñoz Molina, El País

“Se reedita un sugerente ensayo escrito hace más de quince años por el poeta ibicenco Vicente Valero. […]El libro logra transportarnos a aquel margen de la realidad que propició pensamientos y apuntes que esboza en esa época y que resultan imprescindibles para comprender la evolución de la obra de Benjamin. […] Este es un ensayo excelente.” David Hernández – de la Fuente, La Razón

“En el revelador ensayo Experiencias y pobreza. Walter Benjamin en Ibiza (Periférica), se cuentan los años cruciales en los que Benjamin se refugió del nazismo y bosquejó su obra futura.” Matías Néspolo, El Mundo

“Entre la narración, la crónica y el ensayo, este libro propone un viaje fascinante por algunos de los paisajes más insólitos de la cultura europea del siglo XX. Con una prosa elegante y exacta, Valero recupera correspondencia, notas y testimonios para reconstruir el mapa de esos dos años cruciales en la vida de Benjamin, ligados indefectiblemente a la isla pitiusa. […] Toda la tradición y la modernidad caben en la pluma de un Valero que escribe siempre desde su universalidad isleña.” Begoña Méndez, El Mundo

Sinopsis

Dos años decisivos en la vida de Walter Benjamin, 1932 y 1933, estuvieron vinculados de un modo muy especial, y hasta podría parecer que un tanto sorprendentemente, a la isla de Ibiza. Durante aquellos dos años, la trayectoria vital y literaria del escritor berlinés se vio afectada profundamente por una crisis de carácter personal. A su precaria situación económica y a su carencia de expectativas profesionales se sumó muy pronto la irrupción de otra crisis, la de su propio país, con el derrumbe de la economía y el ascenso del nazismo al poder. Como muchos otros, Benjamin se vio obligado a salir de Alemania; en su caso, para no volver jamás. Por lo general, esta página ibicenca de su trayectoria suele pasarse, sin embargo, con bastante rapidez, a pesar de que en ella dejó escritos algunos de sus textos más lúcidos y apuntó motivos y situaciones que se convertirían pocos años después en temas prioritarios de su reflexión. El principal objeto de este magnífico libro consiste en indagar en los motivos que lo llevaron hasta Ibiza y en relatar sus días en la isla.

LAS CINCO CLAVES DEL LIBRO

1.- La arquitectura popular mediterránea. La llegada de Walter Benjamin a Ibiza en 1932 coincidió con el “descubrimiento” de la vivienda rural ibicenca por parte de los jóvenes arquitectos del GATCPAC (Grupo de Arquitectos y Técnicos Catalanes para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea), con Josep Lluís Sert a la cabeza (que también visitó la isla en 1932). Este modelo secular de construcción influyó decisivamente en los propios proyectos de este grupo y fue dado a conocer en el IV CIAM (IV Congreso Internacional de Arquitectura Moderna) celebrado en Atenas en 1933, a partir del cual Le Corbusier reconoció “un despertar mediterráneo extraordinariamente interesante” en la búsqueda teórica de las raíces comunes de la arquitectura moderna. Benjamin, que residió en una de estas viviendas rurales durante su primera estancia, también escribió sobre las mismas y reflexionó a partir de ellas sobre la arquitectura en general.

2.- El narrador. En Ibiza, Walter Benjamin reflexionó ampliamente sobre “el arte de narrar”, escribió algunos breves textos sobre este tema que más tarde desembocarían en su célebre ensayo “El narrador”. Pero, además, se convirtió en narrador él mismo. Escribió siete relatos, casi todos ambientados en la isla, además de gran parte de su libro autobiográfico Crónica de Berlín y varios capítulos de Infancia en Berlín hacia 1900. Puede decirse, por tanto, que en Ibiza se ocupó más de la literatura que de la filosofía. En la isla escribió también, entre otros muchos textos breves de diversa índole que se analizan en este libro, reseñas literarias para la prensa alemana, así como los ensayos Sobre la situación social que el escritor francés ocupa actualmente, Experiencia y pobreza, y Sobre la facultad mimética.

3.- El “secretario” nazi. En el verano de 1933, Ibiza empezó a recibir la visita de nazis (de turismo) pero también de judíos que huían de Alemania y buscaban un lugar donde establecerse. Benjamin hizo amistad con un joven llamado Max Versphol, que pocos meses después (en otoño de 1933) sería Jefe de Sección de las SS en Hamburgo. Benjamin conoció las ideas de este joven que, según él mismo dice, hizo labores de “secretario” para él en Ibiza (copiaba manuscritos sobre todo y, en algunos casos, los guardaba, por petición del filósofo), pero a pesar de ello mantuvo relación y correspondencia con él al menos hasta 1934, ya que se sabe que en Ibiza Versphol le ayudó económicamente. Pero Versphol no fue el único nazi con el que trató Benjamin en Ibiza: a su llegada en 1932 conoció a Jokisch, un peculiar personaje al que convirtió en protagonista de uno de sus relatos ibicencos: “La cerca de cactus”.

4.- Blaupot, el último amor. En el verano de 1933 Benjamin conoce a Anna Maria Blaupot Ten Cate, una pintora holandesa de la que se enamora y con la que comparte sus últimos días en la isla.

5.- Una isla de moda. Ibiza se puso de moda en aquellos años y empezó a ser conocida. Entre 1933 y 1936, por la isla pasaron artistas y escritores como Raoul Hausmann, Pierre Drieu La Rochelle, Gisèle Freund, Florence Henri –con los que coincidió Benjamin–, Albert Camus, Rafael Alberti, María Teresa León, Jacques Prévert, Esteban Vicente, Wols, Soledad Martínez… Este libro también da cuenta de aquel ambiente, en el que lograron confluir lo más moderno y lo más antiguo. Y entre las confluencias, algunas tan extrañas como la visita a la isla del general Francisco Franco, recién nombrado Comandante General de Baleares: la tarde del 6 de mayo de 1933, su comitiva pasó por delante de la casa donde residía Benjamin en aquellos días.