Enrique VILA-MATAS

El mal de Montano

Anagrama, 2002; Seix Barral, 2012; PRH/DeBolsillo, 2013

Traducciones

Alemania / Nagel & Kimche; Brasil / Cosac Naify; Bulgaria / Stigmati; Eslovaquia / Belimex; Francia / Bourgois - Bolsillo / Titres; Grecia / Kastaniotis; Italia / Feltrinelli; Holanda / De Bezige Bij; Macedonia / ILI-ILI Publishing; Portugal / Teorema; Suecia / Tranan; UK / Harvill Secker; USA / New Directions

Premios

-Premio Herralde de Novela

-Premio Nacional de la Crítica

-Premio Médicis en Francia

-Premio Internacional Ennio Flaiano de narrativa.

-Premio del Círculo de la Crítica de Chile

-Finalista del Premio Warwick 2009

La prensa ha dicho...

«Espléndida novela.» Fernando Savater, El País

«Portentosa lucidez, distancia irónica y envidiable sentido del humor.» J. M. Pozuelo Yvancos, ABC

«Escritor excelente cuya originalidad lo separa de cualesquiera otros empeños de los últimos cuarenta años.» Ricardo Senabre, El Mundo

«El mal de Montano es una osada, provocativa, extraordinaria novela.» J .A. Masoliver Ródenas, La Vanguardia

«Me he convertido en un fanático de Vila-Matas, este barcelonés a la vez profundo y divertido, y sólo lamento no haber tenido aún tiempo de leer todos sus libros.» Maurice Nadeau, La Quinzaine Littéraire

Sinopsis

Entre el diario íntimo y la novela, el viaje sentimental, la autoficción y el ensayo, El mal de Montano nos propone el triunfo de la literatura, como si sólo a través de ella pudiéramos entrever una idea de supervivencia, cierta posibilidad de un sentido nuevo para la existencia propia. Un narrador, que firma sus libros con el matrónimo de Rosario Girondo, escribe un diario personal y un diccionario tímido de su vida y lleva tan lejos su mal de Montano, está tan enfermo de literatura, que la ficción inicial (la creación de un personaje obsesionado por el porvenir de la literatura y dedicado a descifrar el arte de los diarios personales de sus escritores favoritos) acaba transformándose en una realidad cuando el autor decide convertirse en carne y hueso en la literatura misma, encarnarse en ella, transformarse en la memoria de la Biblioteca universal, entrar a formar parte de una sociedad secreta de conjurados contra los enemigos de lo literario.