Antonio GARCÍA ÁNGEL

Declive

Penguin Random House, 2016

Traducciones

Lengua árabe / Almada

Premios

Una de las cinco novelas finalistas del Premio Nacional de Novela 2018, convocado por el Ministerio de Cultura de Colombia, par reconocer la excelencia de la porducción literaria del país y que se ha consolidado como la distinción más importante de Colombia para obras publicadas.

La prensa ha dicho...

«Sin duda una de las mejores novelas del año. La imagen de la ciudad sin piedad, implacable y cruel, es uno de los grandes logros de la novela, un rostro de Bogotá que hasta ahora no había visto en ningún otro libro o filme y que más bien me lleva hacia literaturas de otros lugares, tal vez a un Kafka escribiendo la desesperanza de Joseph K. o a un Rulfo buscando a Susana San Juan.Y a esto debe sumarse el sofisticado humor.» Santiago Gamboa, El País

«Una parábola de la clase media colombiana con unas ‘ventanas’ de escape hacia el absurdo. La metamorfosis moderna.» Laura Juliana Muñoz, El espectador

«Con la premisa casi fantástica de los pies gigantes, y con todo el peso de una Bogotá que transmite angustia y soledad, el escritor conduce a Jorge, su personaje, por una vida poco espectacular. A fuerza de conversaciones y escenas sencillas, Declive describe los dramas sencillos de un oficinista de clase media.» Juan José Toro, Vice

 

Sinopsis

Un día más. Son las cinco de la tarde y suena el despertador. Jorge debe apresurarse: su turno en el call center en el que trabaja empieza a las seis, y además de alistarse debe caminar hasta la estación de Transmilenio y tomar un bus, una empresa de duración incierta. Así que se despereza, se baña, se viste, pero cuando está terminando ocurre algo inesperado: no le entra el zapato que intenta ponerse. Prueba entonces con el otro, y tampoco. Mira los zapatos, se mira los pies, y no entiende: los zapatos son los de antes de la siesta, y los pies no parecen hinchados. Extrañado y ya de afán, va por otros pares y lo mismo: no le caben. Sus pies, aparentemente, están más grandes. Sin tiempo para otros intentos, Jorge salta a la calle con los zapatos a medio calzar y se dirige a toda carrera, incómodo y pensativo, a la estación de buses, sin imaginarse nunca que esa pequeña y misteriosa anomalía de sus pies es el primer síntoma de su declive#