AUTORES REPRESENTADOS
NARRATIVA
- Pablo ARANDA
- Juan Luis ARSUAGA
- Joan BARRIL
- Nuria BARRIOS
- Xuan BELLO
- Felipe BENÍTEZ REYES
- Joan-Daniel BEZSONOFF
- Juan BONILLA
- Dolors BORAU
- Javier CALVO
- Martín CASARIEGO
- Nicolás CASARIEGO
- Paula CIFUENTES
- Mario CUENCA SANDOVAL
- Cristina FALLARÁS
- Pedro FEIJOO
- Josep Maria FONALLERAS
- Antonio GARCÍA ÁNGEL
- Ignacio GARCÍA-VALIÑO
- José A. GARRIGA VELA
- Marcos GIRALT TORRENTE
- Ismael GRASA
- Javier GUTIÉRREZ
- Menchu GUTIÉRREZ
- Najat El HACHMI
- Lourdes IGLESIAS
- Sebastià JOVANI
- Use LAHOZ
- Sonia LAREDO
- José Carlos LLOP
- Pedro MAIRAL
- Ignacio MARTÍNEZ DE PISóN
- Miguel MENA
- Cristina MORALES
- Fabiola MORALES
- Miquel OBIOLS
- Vicenç PAGÈS JORDÀ
- Enric PARDO
- Jordi PUNTÍ
- Emma RIVEROLA
- Félix ROMEO
- Fernando ROYUELA
- Màrius SERRA
- Jordi SOLER
- Ramon SOLSONA
- Andrés TRAPIELLO
- David TRUEBA
- Ángela VALLVEY
- Ignacio VIDAL-FOLCH
- Enrique VILA-MATAS
- Rolando VILLAZÓN
- Pedro ZARRALUKI
José Carlos LLOP

La cámara de ámbar
Anaya & Mario Muchnik, 1996
Un hombre regresa a su ciudad natal para hacerse cargo de una herencia que esconde un pasado de sombras. Y este regreso se convierte en la búsqueda por la ciudad de las huellas que dejaron esas sombras. Este hilo narrativo va formando una misteriosa trama de interrogantes y claroscuros en la que el narrador –escritor a su vez–retorna, tras varios años de silencio, a un mundo que ya no existe y que fue el que lo vio crecer. La ciudad congelada en el tiempo se enfrenta a la ciudad real y en este escenario se destacan cuatro voces: la de su tío Nicolás Bemberg, famoso fotógrafo en los años 40 y coleccionista de antigüedades; su sirvienta Emilia, la voz de la tierra como lo era la voz nocturna de Molly Bloom; el inquietante notario Mauro Gálvez, albacea de Bemberg y personaje inmóvil en su despacho; y otro escritor, ya fallecido, que en la novela aparece bajo el nombre de “El Escritor”. El autor se adentra en los mecanismos del proceso narrativo como símbolo de la vida cotidiana. La cámara de ámbar es el lugar donde todo reencuentro es imposible, porque la muerte –como la vida, pero no la literatura– impide cualquier reencuentro.
(España, Anaya & Mario Muchnik); (Francia, Actes Sud - Jacqueline Chambon)