AUTORES REPRESENTADOS
NARRATIVA
- Pablo ARANDA
- Juan Luis ARSUAGA
- Joan BARRIL
- Nuria BARRIOS
- Felipe BENÍTEZ REYES
- Joan-Daniel BEZSONOFF
- Juan BONILLA
- Dolors BORAU
- Javier CALVO
- Martín CASARIEGO
- Nicolás CASARIEGO
- Paula CIFUENTES
- Mario CUENCA SANDOVAL
- Miguel DALMAU
- Josep Mª FONALLERAS
- Ignacio GARCÍA-VALIÑO
- José A. GARRIGA VELA
- Marcos GIRALT TORRENTE
- Ismael GRASA
- Najat El HACHMI
- Lourdes IGLESIAS
- José Carlos LLOP
- Pedro MAIRAL
- Ignacio MARTÍNEZ DE PISóN
- Miguel MENA
- Miquel OBIOLS
- Vicenç PAGÈS JORDÀ
- Jordi PUNTÍ
- Félix ROMEO
- Fernando ROYUELA
- Màrius SERRA
- Jordi SOLER
- Ramon SOLSONA
- Andrés TRAPIELLO
- David TRUEBA
- Ángela VALLVEY
- Ignacio VIDAL-FOLCH
- Enrique VILA-MATAS
- Pedro ZARRALUKI

Jordi PUNTÍ
Manlleu (Barcelona), 1967
Jordi Puntí es licenciado en Filología Románica. En 1998 publicó su primer libro de cuentos, Pell d’armadillo (Proa, 1998), por el que se le concedió el Premi de la Crítica Serra d’Or y fue publicado en castellano por Salamandra. Cuatro años más tarde, Puntí confirmó su madurez literaria con Animals tristos (Empúries 2002), que fue finalista del Premi dels LLibreters. Animals tristos tuvo también una versión cinematográfica de la mano del director Ventura Pons con el título de Animals ferits. Es traductor (entre otros autores, ha traducido a Daniel Pennac, Amélie Nothomb y Paul Auster) y colaborador habitual en prensa escrita y radio. Hoy por hoy es considerado una de las voces más interesantes en el panorama narrativo en lengua catalana. Tras una estancia en The Gregor Von Rezzori - Santa Maddalena Foundation, ha finalizado su esperada primera novela, Maletes perdudes, que publicará Empúries en fecha próxima.
«Puntí representa, con toda rotundidad, una manera plausible y razonable de entender el cultivo profesional de la literatura catalana a principios del siglo XXI. La que se distancia intencionadamente tanto del vacío trascendentalismo de inspiración romántica a propósito de la literatura como de la conocida instrumentalización política del resistencialismo catalanista. Una literatura que se reivindica desde la práctica y no desde las teorías, desde la normalidad, que muestra su identidad autónoma cuando consigue consolidar el territorio que le es propio y exclusivo, el de las ficciones humanas, convocadas a través del trabajo con el lenguaje común de cada día sin olvidar el de los libros.» Jordi Galves